
Receta de Queso Idiazabal Casero, al estilo de Samaniego, España
El queso Idiazabal es un producto emblemático del País Vasco y Navarra, elaborado con leche de oveja latxa o carranzana. En Samaniego, un pintoresco pueblo de la Rioja Alavesa, este queso se disfruta con vinos locales y en recetas tradicionales. Su sabor ahumado y textura firme lo convierten en una delicia artesanal apreciada en toda España.
Ingredientes:
- 5 litros de leche cruda de oveja latxa o carranzana
- 1,5 ml de cuajo natural
- Cloruro de calcio (opcional, para mejorar la coagulación)
- Sal marina
- Agua potable
Preparación:
- Calienta la leche a 30-32°C en una olla grande, removiendo suavemente para evitar que se queme.
- Añade el cloruro de calcio (si usas) y mezcla bien.
- Disuelve el cuajo en un poco de agua y agrégalo a la leche, removiendo suavemente. Deja reposar unos 45 minutos hasta que se forme la cuajada.
- Corta la cuajada en cubos pequeños con un cuchillo largo y déjala reposar 5 minutos.
- Remueve la cuajada lentamente y caliéntala hasta 37°C durante 10-15 minutos para liberar suero.
- Vierte la cuajada en un molde con paño de quesería, presionando para eliminar el exceso de suero.
- Prensa el queso con un peso moderado durante 6-8 horas.
- Sumérgelo en una salmuera (agua con sal) durante 24 horas.
- Deja madurar en un lugar fresco (10-12°C) y con humedad controlada durante al menos 2 meses.
- Para darle el característico sabor ahumado, puedes ahumarlo con leña de haya o encina durante unas horas.
Consejos de salud:
El queso Idiazabal es una fuente rica en proteínas y calcio, esenciales para la salud ósea. Sin embargo, por su contenido en grasa, es recomendable consumirlo con moderación. Para una versión más ligera, se puede reducir la cantidad de sal en la salmuera.
Contexto cultural:
En Samaniego, rodeado de viñedos y montañas, el queso Idiazabal se disfruta con los vinos locales de la Rioja Alavesa. Su elaboración sigue un proceso artesanal transmitido de generación en generación, reflejando la tradición pastoril de la región. Su ahumado tradicional le otorga un carácter único, que se ha convertido en un símbolo gastronómico vasco-navarro.
