
Receta de Pretzel Cheese Bread
El «Cheese Bread» es una deliciosa versión de la clásica rosca de queso americana, con un toque a pretzel que le da un sabor único y crujiente. Esta receta es perfecta para disfrutar en reuniones familiares, ocasiones especiales o simplemente para saborear en casa. Es fácil de preparar y no requiere habilidades culinarias avanzadas.
Ingredientes:
- 1 libra (450g) de pretzels de rodajas finas
- 1 taza (240ml) de queso crema
- 1/2 taza (120ml) de mantequilla, derretida
- 1 huevo
- Media cucharadita de sal
Preparación:
- Precalienta el horno a 350°F (175°C). Forra un molde de pastel de 9 pulgadas (23 cm) con papel pergamino.
- En un tazón grande, mezcla el queso crema, la mantequilla derretida y el huevo hasta que estén bien combinados.
- Agrega los pretzels y revuelve bien para que estén completamente cubiertos con la mezcla de queso crema.
- Vierte la mezcla en el molde preparado y extiéndela uniformemente, presionando ligeramente los pretzels para asegurarte de que se mantengan en su lugar.
- Cubre el molde con papel pergamino y coloca una capa adicional encima para evitar que se forme una costra mientras se hornea.
- Hornea por aproximadamente 30 minutos o hasta que esté dorada y la superficie esté crocante. Deja que repose unos minutos antes de servir.
Consejos de salud:
Este plato es una delicia rica en queso crema, pero contiene menos grasa que muchos otros postres. Los pretzels proporcionan un buen contenido de fibra, y el uso moderado de mantequilla contribuye a la textura y sabor. Asegúrate de disfrutar con moderación debido a su contenido calórico. Si buscas una alternativa más ligera, podrías usar menos queso crema o sustituir parte de la mantequilla por una versión sin grasa.
Contexto cultural:
York, en Pennsylvania, es conocida por sus raíces alemanas y su tradición de hornear. La pretzel es un alimento tradicional que ha sido adaptado y popularizado en varias formas a lo largo de Estados Unidos. La versión Cheese Bread refleja la fusión culinaria con influencias locales y el amor por los ingredientes sencillos pero llenos de sabor que caracterizan la región.

Ubicada en el sureste de Pensilvania, York es una ciudad con una rica historia y una vibrante cultura. Fue fundada en 1741 y jugó un papel crucial en la Revolución Americana, sirviendo como la capital temporal de la Confederación durante el invierno de 1777-78. Hoy en día, York es conocida por su arquitectura colonial, sus museos de historia y arte, y su próspera escena culinaria.