
Receta de Tartare de Trufa y Queso Suizo con Tinte de Relojería
La ciudad suiza de Neuchâtel es famosa por su relojería, una tradición artesanal que se remonta siglos atrás. Este plato, inspirado en la precisión y elegancia de los relojes, combina la exquisitez de la trufa negra con el queso Suizo de calidad, creando un equilibrio perfecto de sabores.
Ingredientes:
- 40g de trufa negra
- 100g de queso Suizo tipo Gruyère o Emmental
- 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
- 1 yema de huevo de tamaño mediano
- Sal marina al gusto
- Aceite de trufa (opcional, para la presentación)>
Preparación:
- Rellena un pequeño molde rectangular con una capa fina de aceite de oliva. Coloca la yema de huevo en el centro del molde y cierra suavemente para formar un tártara.
- Una vez frío, saca el tártara de la yema y colócalo sobre una tabla de cortar. Corta en dados pequeños y mezcla con la trufa picada finamente.
- En un tazón, corta el queso Suizo en cubos pequeños. Agrega el tártara y mezcla hasta que los sabores se integren.
- Sazona con sal marina al gusto, asegurándote de realzar el sabor de la trufa y el queso sin abrumar.
- Sirve la preparación en un plato fino, adornando con gotas de aceite de trufa para añadir ese toque distintivo de Neuchâtel.
Consejos de salud:
Este plato es ligero pero rico en proteínas y grasas saludables gracias al queso Suizo. La trufa, aunque rica en sabor, contiene antioxidantes que pueden ser beneficiosos para la salud. Recuerda que el aceite de oliva es clave para mantener una dieta saludable, añadiendo grasas monoinsaturadas esenciales.
Contexto cultural:
Inspirado en los meticulosos artesanos de Neuchâtel, este plato celebra la precisión y la calidad que caracteriza a la ciudad relojera. La trufa y el queso Suizo representan la diversidad culinaria de Suiza, donde la simplicidad y la exquisitez se encuentran armoniosamente. Este plato no solo es un deleite para los sentidos sino también una representación de la rica herencia cultural de Neuchâtel.

Neuchâtel, ubicada en el noroeste de Suiza, es una ciudad encantadora que combina a la perfección la belleza natural con una rica historia y una vibrante escena cultural. Con su impresionante lago, sus calles empedradas y su arquitectura medieval, Neuchâtel es un destino turístico que no te puedes perder.